La iluminación de la cocina

0 Comentarios

La iluminación de la cocina debe ser, sobre todo, funcional. No en vano se trata de una estancia de trabajo, donde es importante ver bien para no equivocarse con los ingredientes, y donde, finalmente, uno pasa bastante tiempo.

Sea o no luminosa de forma natural, debemos asegurarnos de tener una iluminación cómoda para cocinar de noche. Si además es una estancia muy oscura, debemos apostar por luces muy potentes y lo más naturales posibles, para hacerla más acogedora.

¿Vemos cómo?

Lo ideal es combinar diferentes tipos de lámparas: una lámpara de techo para la iluminación general y focos para dirigir haces de luz concretos.

Para empezar es conveniente colocar en el centro del techo de la estancia un plafón que reparta la luz uniformente por toda la estancia, o en su defecto, diversos focos repartidos por el techo, que dan una luz muy potente.

Podemos completar con focos direccionables que apunten a la encimera, al fregadero o a la zona que nos interese. Otra opción es colocar una hilera de focos bajo el mueble superior, y sobre la encimera, que iluminen la misma directamente la superficie de trabajo, evitando sombras.

También es buena idea colocar luces en el interior de los armarios. Resulta muy útil para evitar zonas oscuras dentro de ellos y poder manejarse de forma más eficiente. Si las puertas de los armarios son de vidrio, también contribuirás a la iluminación general de la cocina.

Por último, si contamos con una zona de comedor en la cocina, debemos escoger lámparas colgantes, que den una iluminación directa más cercana y sin destellos.

¿Cómo es la iluminación de tu cocina?

Foto vía: Ikea

 

Déjanos tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *