Elegir el color para pintar las paredes

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A la hora de decorar una casa hay una pregunta que es básica: ¿de qué color pintamos las paredes? Según el color elegido le podemos dar a la habitación un toque completamente diferente. Es fundamental tener en cuenta el estilo de los muebles, así como nuestros gustos: una habitación debe reflejar a sus dueños. Los riesgos de dejarse llevar por modas es acabar saturado cada vez que entras en casa.

En general, en la actualidad se tiende a abandonar blancos y beiges, usados tradicionalmente, y apostar por colores fuertes y por contrastes.

¿Quieres algunos consejos para elegir la pintura para tus paredes?

Azul

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Se usa habitualmente en baños y habitaciones, pero también se puede incorporar a determinados salones y salitas si optamos por un tono menos pastel.

El azul es un color frío, por lo que resulta ideal para estancias cálidas, pequeñas y acogedoras. Contribuye a dar sensación de alejamiento, por lo que contribuye a dar mayor amplitud a la habitación. En esta caso es mejor optar por un azul clarito.

En habitaciones oscuras no es la mejor opción, ya que dará una impresión fría y desangelada que nadie quiere para su casa.

En cuanto a los azules profundos, es mejor usarlos con mesura. Se puede crear un contraste entre una pared azul profundo y el resto blanco, o utilizar muebles muy claritos en esa habitación. En este caso, lo ideal es que la habitación sea amplia y luminosa. Este azul intenso es ideal para oficinas y estudios, ya que resulta estimulante y muy creativo.

En general las gamas más claras aportan calma y tranquilidad, y pegan muy bien con una decoración de estilo zen, especialmente si optamos por un azul que tienda hacia el turquesa.

Verde

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También se usa habitualmente en baños y dormitorios.

Resulta un color muy fresco, pero no es fácil de combinar.

Para habitaciones infantiles se suele apostar por verdes intensos y cercanos al turquesa ya que son energéticos y vivaces. Por contra, los verdes pálidos se utilizan más en habitaciones de adultos, combinados con muebles en madera o oscuros. Con muebles blancos le daras un toque colonial.

Otra opción interesante es el verde botella, que da un toque muy acogedor y es ideal, por ejemplo, para librerías. Eso sí, solo es apto en habitaciones muy luminosas.

Rojo

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El rojo es un color que no se utiliza mucho para pintar habitaciones completas pues es demasiado fuerte y estimulante. Es ideal para espacios pequeños o estancias de paso, y es también un color susceptible de establecer buenos contrastes.

Como color cálido, empequeñece las estancias. Lo mejor es usarlo en combinación con el blanco o el amarillo, para dar una pincelada de color. Es una buena idea para cocinas, ya que resulta muy vital y energético.

Los tonos que van más hacia el granate o el burdeos son más usuales en habitaciones y salones ya que ofrecen un toque de sofisticación. Combinan a la perfección con decoraciones exóticas.

Amarillo

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Es un color muy utilizado para todo tipo de estancias porque, como color cálido, acentúa el carácter acogedor de las estancias, pero a la vez consigue dar una sensación de amplitud. Es habitual en salones y habitaciones y resulta un acierto total en la cocina.

La elección del amarillo es una apuesta segura, aunque es muy diferente optar por tonos profundos o tirar más hacia los pasteles. Los primeros inciden en la calidez de la habitación y quedan muy bien combinados con blancos o negros. Para la cocina, opta por combinarlo con el color verde.

En sus gamas más claras, se acentúan sus propiedades “ampliadoras”.  Se puede combinar también con el negro, y con muebles de madera de fresno o de roble (de tonos bastante oscuros).

Gris

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Se trata de una opción creativa y no muy usual. El gris es un color frío y nada acogedor, del que no se debe abusar. Mejor en habitaciones amplias y combinado con tonos más cálidos. Donde es una muy buena opción es en despachos y lugares de trabajo en general.

Para estancias más íntimas puedes optar por el gris beige, un nuevo tono que está al alza y que resulta muy moderno. Es menos frío que el gris tradicional, por lo que es una buena idea si quieres incluir este tipo de tonos.

Blanco

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Tras décadas imperando, lo cierto es que empieza a costar encontrar habitaciones blanco nuclear. Sin embargo es un color que consigue dar la sensación óptica de que el tamaño de la estancia es mayor de las dimensiones que tiene en realidad (algo fundamental en habitaciones pequeñas y todavía más si cuentan con una mala iluminación).

Sé consciente de que si recargas demasiado la habitacion el efecto ampliador desaparecerá.

El color blanco también sirve para realzar muebles de bella factura. Pero si a pesar de que quieres una decoración con paredes en blanco buscas un poco más de vivacidad, también puedes optar por usar muebles sencillos de colores fuertes (rojo, naranja,  azul…).

Negro

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Probablemente ni te lo plantees como opción, pero no hace falta ser gótico para sacarle partido a esta idea. Lo fundamental es combinar, es decir, la mejor idea es pintar una pared negra de contraste, pero no encerrarte entre cuatro paredes oscuras.

Es esencial que haya una buena iluminación. En este caso el color negro puede dar un toque dramático y sofisticado muy elegante.

¿Qué color has optado para las paredes de tus habitaciones?

Fotos vía: Home Design Find, Apartament Therapy, Kibuc, Jacob Delafon

7 Comentarios

  1. lorena

    Definitivamente me quedo con el blanco da la sensacion de amplitud, frescura, pulcritud y mucha luz.

  2. lucia

    hola,les comento que pinte en el dormitorio una pared verde oscuro y lAS otras tres un verde mas claro… pero ahora no se con que colores combinarà bien. me pueden dar algunas sugerencias??

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