Ducha abierta, ¿ sí o no ?

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Parece que la ducha abierta (la que se integra en el baño en vez de quedar separada, sin plato de ducha y muchas veces también sin mampara) está de moda, al menos en los baños de diseño.

Yo la verdad es que no lo veo nada claro. Entiendo las ventajas, claro: amplifica el aprovechamiento del baño, convirtiéndolo en un espacio de relax puro y limpio. Aumenta la claridad y da mayor sensación de espacio, permitiendo jugar con nuevas líneas para organizar el cuarto.

Pero..¿acaba de ser práctico? Yo no puedo evitar que me recuerde a las duchas de los hosteles más cutres, esos en los que el agua cae sobre el labavo, el espejo se llena de vaho y después no te atreves a entrar a lavarte los dientes sin las katiuskas. La idea de salir de la ducha y que todo esté mojado me pone de los nervios. ¿Qué piensas tú?

Quizá si la ducha está casi completamente rodeada por mamparas, con el suelo inclinado y con un buen desague, como en la foto siguiente, el problema se resuelva, pero mantengo mis dudas.

Otra opción que se ve mucho (y que estéticamente queda muy chula) es la de poner la ducha abierta detrás de la zona del lavabo, separándola mediante un tabique y una mampara transparente.

¿Pondrías -o ya tienes- una ducha abierta en casa?

Fotos vía: Du côté de chez vous

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