Aprovechar el espacio: la hornacina de obra

0 Comentarios

Las hornacinas de obra son una solución perfecta para aprovechar al máximo el espacio disponible, y se pueden utilizar en cualquier estancia de la casa. Se trata de huecos labrados en la pared, que pueden ser reducidos, aportando un pequeño almacenaje, o amplios, donde se pueden colocar baldas y funcionar a modo de estanterías.

La principal ventaja de las hornacinas, además de que sacas espacio de donde no lo hay, es que lo haces de una manera decorativamente muy estética, jugando con los elementos arquitectónicos y encontrando una solución delicada, que no rompe con los muebles circundantes.

En general, las hornacinas que utilizan arcos de medio punto se utilizan en estilos más rústicos, y las cuadradas en estancias más modernas y minimalistas.

¿Quieres ver algunas ideas de cómo usar la hornacina en diferentes estancias de la casa?

1. En el dormitorio

Como puedes ver en la foto de la portada, colocar una hornacina sobre el cabecero de una cama sirve para tener un espacio de almacenamiento extra para libros, el despertador o una lámpara. Es esencial cuando no hay espacio para una mesilla.

Limitando el ancho al del cabecero, y respetando el color de la habitación, queda muy fino y elegante.

2. En el cuarto de baño

Una hornacina como la de la foto, integrada con baldas transparentes, nos ayuda a tener un armario en el baño, sin necesidad de que ocupe espacio. Eso sí, utilízalo para poner cestos o botellines bonitos y no una colección de cosméticos ya sin tapa.

Otra muy buena idea en esta estancia es abrir una pequeña hornacina en la pared de la ducha, para poder apoyar los geles y champús.

3. En el salón

Una pequeña hornacina en la pared del salón sirve para dar relevancia a lo que escondamos en ella, un acierto seguro es poner objetos artísticos, como las dos esculturas de la foto, que además jugan con el contraste de colores. Puede ser interesante pintar el fondo de la hornacina de gris (si los muebles son oscuros), para darle mayor protagonismo.

También es muy usual colocar una hornacina con forma de arco sobre la chimenea, una zona que muchas veces resulta desaprovechada.

Ya más a lo grande, también es habitual aprovechar las paredes para labrar librerías.

4. En la cocina


En la cocina lo más usual es realizar hornacinas amplias que funcionan como despensa o como galería de la vajilla que más nos gusta. Esto también es muy frecuente en el comedor. Así se encuentra un sistema de almacenaje muy práctico y que no estorba la circulación.

5. En pasillos y escaleras


Tanto las paredes de pasillos como de escaleras están muchas veces algo olvidadas, una hornacina contribuye a darles un toque coqueto. En pasillos estrechos es una medida fantástica para poder alegrarlos con plantas, libros o objetos decorativos. Puedes ver que en la foto de arriba el fondo de la hornacina está pintado en un tono diferente, para resaltar el hueco, una buena idea en espacios donde escasea la decoración. Recuerda que los colores cálidos empequeñecen el fondo de la hornacina, mientras que los fríos lo alejan.

En los descansillos de las escaleras sirven para lo mismo, y ya puestos a aprovechar espacio a lo grande, la pared que queda a un lado de la escalera es un buen lugar donde abrir una hornacina-librería.

¿Qué te parecen estas ideas?

Fotos vía (por orden): Freshome, Casa Diez, Best Home Gallery Muebles2,y Great Home Great Price.

Déjanos tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *